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Parques nacionales y reservas naturales, áreas seleccionadas por los gobiernos o por organizaciones de carácter privado para protegerlas de manera especial contra el deterioro y la degradación medioambiental. Los criterios de selección obedecen a variadas razones, desde la belleza natural del entorno al interés científico de la región, pasando por la preservación de aquellas zonas que constituyen el hábitat de especies protegidas o amenazadas y la consideración de una región como patrimonio cultural de un país. En algunas ocasiones, también se tiene en cuenta la necesidad de proporcionar al público un lugar de esparcimiento.

Orígenes

La idea de crear parques nacionales y reservas naturales surgió a comienzos del siglo XIX como respuesta a los problemas del imparable proceso de industrialización que ya estaba causando graves daños y destruyendo el medio ambiente en varia zonas del planeta, aunque muchos de los países más poblados disponían ya de parques urbanos y jardines públicos, así como algunas zonas rurales que servían o habían servido durante mucho tiempo como cotos de caza o propiedades privadas de los reyes y de la aristocracia, lo que limitaba la presencia humana y la degradación del medio ambiente. Por otra parte, existen muchos lugares en el mundo que no han resultado afectados por la actividad humana; se trata de enormes espacios naturales escasamente poblados que permanecen inalterados, como las grandes llanuras de América del Norte, la cuenca del Amazonas, las selvas del África subsahariana o los herbazales australianos. Estas regiones parecen no necesitar de una protección especial debido a su condición de inaccesibles e inhóspitas.

El concepto actual de preservar determinados entornos y a la vez permitir su acceso al público en general, en lugar de reservarlos para el uso de una minoría privilegiada, nació en el siglo XIX. El Parque nacional Yellowstone, en el noroeste de Estados Unidos, fue el primer entorno natural declarado parque nacional en 1872. No obstante, el término parque nacional se usó por primera vez para designar el Parque nacional Real (Royal), creado en 1879 en Nueva Gales del Sur (Australia). A partir de entonces, durante la década de 1880 el concepto de parque nacional se extendió por Canadá y Nueva Zelanda. En 1909 se creó el primer parque nacional en el continente europeo, concretamente en Suecia, y tras él el de Covadonga (1912), en España. En otros lugares como Japón, México o la antigua Unión Soviética se crearon, durante la década de 1930, parques de similares características; durante la década de 1950 se siguió la misma tendencia en Gran Bretaña, Francia y otros países europeos, algunos de los cuales se crearon a partir de los antiguos cotos reales de caza. Desde entonces se han creado parques por todo el mundo. En la actualidad el término parque nacional se usa para designar también entornos de menor extensión y áreas que requieren una protección especial.

Los parques nacionales en la actualidad

Actualmente muchos parques suman a los propósitos originales de conservación de zonas de especial belleza y creación de zonas de esparcimiento, la protección de especies de flora y fauna en peligro de extinción y el fomento de la investigación científica. Es decir, que son además reservas naturales, término con el que se designa a una gran variedad de zonas protegidas para la conservación de las especies animales poco comunes que en ella habitan, de la flora y del entorno en su totalidad. En los últimos tiempos la política seguida ha sido la restricción de la caza y del acceso del público, que es controlado siguiendo unas normas muy estrictas, cuando no está prohibido. Estas reservas naturales se encuentran en muchos casos dentro de los parques naturales, como es el caso de la Kanha Tiger Reserve (Reserva de tigres de Kanha) que está en el Parque nacional Kanha, en el norte de la India. En general tienen una superficie menor que la de los parques nacionales.

Los parques nacionales y las reservas naturales suelen ser de propiedad estatal, aunque también hay organizaciones privadas, asociaciones benéficas o protectoras de animales, encargadas de su administración.

Uno de los problemas con los que se enfrentan en la actualidad muchos de los parques nacionales y las reservas naturales es la forma de hacer compatible el fin para el que fueron creados; es decir, la protección del entorno, con la de constituir un lugar de esparcimiento, ya que los visitantes, sin querer, pueden dañar el entorno y los ecosistemas. Para hacer frente a esta amenaza en algunos parques nacionales se ha prohibido el acceso al público, o bien se ha limitado el número de visitantes. En la mayoría de ellos se han construido caminos o carreteras y sólo es posible realizar visitas guiadas, como en los parques nacionales indios.

La declaración de una zona como parque nacional puede generar conflictos derivados de la explotación de los recursos naturales de la región, especialmente en lugares remotos, escasamente poblados y carentes de interés político. Estos lugares pueden ser atractivos, por ejemplo, para propósitos de entrenamiento militar. Otras áreas protegidas están amenazadas por los intereses creados en torno a la explotación minera o a su riqueza forestal. Las compañías eléctricas pueden estar interesadas en construir plantas hidroeléctricas o construir centrales nucleares en estos lugares. En algunos países también existe el riesgo de que las explotaciones agrícolas, los cazadores o las prospecciones mineras, que codician tierras deshabitadas o recursos naturales inexplotados, invadan las áreas protegidas. Como ejemplo de lo que puede ocurrir, en África los elefantes estuvieron en peligro de extinción durante las décadas de los años 1970 y 1980 como consecuencia de la caza ilegal. En el Parque nacional de la Amazonia (Brasil) ha habido frecuentes luchas entre los distintos grupos de indígenas y los agricultores y buscadores de minerales. En los parques donde están permitidos los trabajos de extracción de minerales, generación de energía eléctrica y otras actividades a gran escala, se ejerce un control continuo para minimizar los riesgos de contaminación y degradación del paisaje.

Pero donde la conservación de las áreas de especial belleza natural, herencia cultural o interés científico presenta mayor problema es en los países en vías de desarrollo, donde, a diferencia de lo que ocurre en los países desarrollados, los gobiernos y grupos de presión encuentran a menudo problemas para llevar adelante sus proyectos, que son muy costosos o impopulares. La UNESCO, el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación) apoyan y financian los parques nacionales y reservas naturales que son Patrimonio de la Humanidad, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo. El crecimiento imparable de la actividad económica y de la población mundial lleva implícita la necesidad de crear y conservar nuevos parques nacionales y reservas naturales, tarea que cada vez entraña una mayor dificultad.